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  Enfermedad Luxante de las caderas
 

 

Enfermedad Luxante de las caderas
La luxación de caderas es una batalla que se gana en la maternidad y se pierde en el quirófano.
 
Luxación y displasia de caderas
Como corregir la luxación o displasia  de caderas.
Enfermedad Luxante de las caderas
 
No siempre la displasia manifiesta en el examen físico del recién nacido. Una radiografía de pelvis o ecografía de caderas puede evitar una futura luxación.

A los tres meses el feto ya debería tener formadas las caderas. Sin embargo, uno o dos de cada mil niños nacen con displasia, una alteración en el desarrollo de las estructuras óseas, cartilaginosas, musculares, tendíneas y partes blandas que conforman la articulación.

Es decir, el hueso pelviano y la cabeza femoral están en su posición, pero le falta desarrollo a lo que la mantiene en su lugar.

La enfermedad es evolutiva. Si no se diagnostica precozmente puede convertirse en una Subluxacion o luxación, lo que frecuentemente ocurre cuando el menor comienza a caminar.
Expertos explican que, no obstante, entre un 2% y un 3% de estos niños ya vienen con la cadera subluxada (cabeza femoral descentrada de la cavidad articular) o luxada (cabeza femoral fuera de la cavidad).

Este diagnóstico debe hacerse en la maternidad mediante un examen que separa los muslos del pequeño; "Si la cadera está zafada se produce un resalte y un ruido característico cuando el hueso se encaja". Pero se vuelve a salir.

Lo ideal es pesquisarlo en ese minuto, porque después -o los 3 ó 4 meses- "la cavidad donde va encajada se llena de tejido blando".

Algo distinto sucede con la displasia simple.
Es importante repetir el examen físico al segundo o tercer mes, ojalá antes del quinto mes, ya que los signos de la patología no siempre son evidentes en el recién nacido: asimetría de pliegues de muslos y glúteos, asociado a una limitación de la abducción de las caderas, o sea, de la abertura de los muslos.

Muchas guaguas son rígidas por otras razones. En caso contrario, algunas con mucha flexibilidad y laxitud, también pueden tener problemas y el examen podría no detectarlo.
Por eso, se es partidario de que la radiografía de pelvis o ecografía de cadera sea un procedimiento de rutina para todas los bebes , a los 2 ó 3 meses. "Sobre todo, si existen antecedentes familiares".

Genéticamente es mas frecuente en las mujeres (5 o 6 por cada hombre), por lo que muchos varoncitos no son examinados tan exhaustivamente.
NIÑITOS ENVUELTOS


Por lo general, la displasia afecta a las dos caderas, especialmente a la izquierda. "No es raro que si una está luxada, la otra esté displásica".

Entre las causas figura el factor hereditario y la laxitud ligamentosa (las partes blandas de la articulación son demasiado elásticas, aumentando la posibilidad de una luxación).
Otro factor condicionante es que la guagua esté en posición podálica o de nalgas antes de nacer. También que la embarazada tenga un útero rígido, lo que se ve, sobre todo, en primíparas. "Cuando el feto adopta una postura viciosa, es más difícil que pueda cambiarla o acomodarse mejor”.

Fuera del útero, ciertos detalles contribuyen a mejorar o agravar la situación.
Una sana costumbre es ponerle doble pañal a la guagua, para que deje las piernas más abiertas, o tomarla afirmada en la cadera.

Mantenerla como "lulo”, envuelta y apretada, no es bueno y "afortunadamente ya no se usa". Tampoco ponerle ropa que le impida flectar los muslos con comodidad, como ballerinas o medias muy estrechas.

Se asegura  que con estas medidas una displasia leve puede mejorar sola. Si es más seria, hasta los ocho meses el tratamiento ortopédico puede ser 100% efectivo sin dejar secuelas.

"Posteriormente a esa edad, siempre van a quedar estigmas, al menos radiológicos".
Quizás, los problemas van a comenzar a los 30 ó 40 años, cuando la persona desarrolle una artrosis.

Es un desgaste precoz de la articulación, acompañado de dolor, que puede conducir a limitación de la movilidad y cojera.

El tratamiento ortopédico de la displasia en llevar la cadera a la posición correcta, manteniendo los muslos, flectados y abducidos.
Esto se consigue con cojines de abducción o las correas de Pavlik, que se deben usar en forma permanente hasta lograr la normalidad radiológica.

A los ocho o diez meses es posible intentar un tratamiento ortopédico combinado con cirugías menores, fundamentalmente, de partes blandas.

En caso de que no resulte la opción ortopédica o que el diagnóstico haya sido demasiado tardío, se recurre a la reducción quirúrgica de la cadera.

Se coloca en su posición normal y se le inmoviliza con yeso por un mínimo de 4 a 6 semanas.

Radiografía de Pelvis y ecografía de caderas, deberían ser de rutina, junto al examen físico al momento de nacer.
Tratamiento: Siempre por el especialista.
Displasia Acetabular: doble pañal
Subluxacion Arnés de Pavlik
Luxación: Arnés de Pavlik o cirugía
Luxación Teratológica: Cirugía.
 
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